pensamiento positivo

Pensamiento Positivo: Cómo Aplicarlo en Tu Vida

El pensamiento positivo es algo más que una frase para colgar en redes sociales. Es una actitud ante la vida que produce claros beneficios en la salud emocional de quienes lo practican.

En este artículo vamos a profundizar en el concepto de pensamiento positivo. Y lo haremos desde una visión crítica y profunda. 

Sabedores de que este término se ha utilizado indiscriminadamente en multitud de ocasiones, tenemos la pretensión de ofrecer un punto de vista analítico y realista desde la óptica del bienestar emocional.

Si quieres aprender a poner en práctica de una manera rigurosa el pensamiento positivo, este artículo es para ti.

El pensamiento positivo es una aspiración para casi todo el mundo. Sin embargo, para algunas personas es un estado utópico al que no saben llegar. Si te identificas en este grupo, es posible que la ayuda de un terapeuta te sea de gran utilidad. Con el consejo de un psicólogo online, puedes potenciar tus cualidades, aprender a manejar tus bloqueos y lograr tus aspiraciones de alcanzar la plenitud emocional. Cuéntanos tu caso con toda confianza en una primera sesión gratuita y sin compromiso:

¿Qué es el pensamiento positivo?

El pensamiento positivo es un término muy asociado a mensajes optimistas, aunque en muchos casos carentes de profundidad.

Cuando hablamos de pensamiento positivo en sentido estricto, ha de entenderse como una filosofía de vida marcada por el autoconocimiento y un espíritu crítico y analítico. Como base de especial importancia, la persona debe tener la cualidad de saber enfocarse en los aspectos que le hacen crecer sin por ello despreciar emociones como la tristeza y el dolor.

Por esta razón, el pensamiento positivo no consiste en autoengañarse permanentemente, sino en aumentar nuestra inteligencia emocional para afrontar las adversidades como parte natural de nuestro paso por la vida.

Pensamiento positivo vs. positivismo tóxico

En base a lo anteriormente dicho, conviene reflexionar en qué es el pensamiento positivo que nos hace crecer frente al positivismo tóxico que impera en internet.

El pensamiento positivo ya lo hemos definido. Sin embargo, el positivismo tóxico se caracteriza por despreciar las emociones negativas, invitando a la persona a inhibirse frente a la tristeza o el dolor. Esta práctica, lejos de ayudar a la persona, sólo supone un alivio pasajero que, a la larga, puede derivar en problemas mayores como bloqueos emocionales y otras patologías propias de la salud mental.

Para ilustrar de una manera gráfica cuáles son las diferencias entre ambos conceptos, vamos a repasar las características esenciales del pensamiento positivo frente al tóxico:

Pensamiento positivo Positivismo tóxico
Afronta la realidad desde una perspectiva integradora y consciente. Fuerza una determinada actitud frente a la realidad, llegando a negarla.
Acepta las emociones negativas desde una visión constructiva. Rechaza e inhibe las emociones negativas.
Propone un camino hacia el bienestar emocional estable y duradero. Plantea soluciones a corto plazo.
Promueve un optimismo consciente y veraz contigo mismo. Propone una forma de optimismo autoimpuesta y obligada.
Favorece la autoregulación y la capacidad de superación. Genera culpa y frustración.
Guarda mayor relación con enfoques terapéuticos. Carece de una base con respaldo psicológico sólido.
ilustración de una mente positiva

Cómo aplicar el pensamiento positivo en tu vida

Ahora que ya sabes diferenciar entre pensamiento positivo y positivismo tóxico, te vamos a aportar una guía de consejos que te pueden ayudar a implementar esta forma de ver la vida desde un optimismo real y en el que no es preciso que te rechaces o inhibas tus emociones.

Nuestra finalidad es ayudarte a crecer en tu desarrollo personal, con el objetivo de que afrontes tu vida sin engañarte a ti mismo y dando cabida a las emociones y circunstancias que tengas que experimentar.

No rechaces las emociones negativas

Lo hemos mencionado, pero conviene reparar en esta idea nuevamente. Todo lo que nos ocurre en la vida forma parte de nuestro aprendizaje. Por ello, no se trata de rechazar lo malo que nos ocurre. Lo importante es aceptarlo desde una actitud predispuesta al aprendizaje y el desarrollo.

Por ello, sentirte triste, llorar o tener uno de esos «días malos» no te aleja de tu camino hacia el pensamiento positivo y la alegría en tu vida. Es más, aceptar este tipo de emociones y circunstancias con madurez es también una forma de pensamiento optimista.

Observa tu diálogo interno

En muchas ocasiones, lo que nos aleja del pensamiento positivo es el ruido mental, los llamados «pensamientos negativos repetitivos»

Este es uno de los grandes retos de todo aquel que pretende alcanzar un estado de paz mental marcado por el optimismo.

Una forma efectiva de combatir la mente rumiante es observar aquello que pensamos. Se trata, además, de observar nuestros pensamientos sin juzgarlos y ponerles etiquetas como «bueno» o «malo». El simple hecho de observar lo que pensamos nos sitúa en una posición predispuesta a filtrar lo que dejamos entrar en nuestra mente.

A partir de ahí, y una vez hemos alcanzado cierto nivel de maestría en esta práctica, se trata de dejar pasar lo que nos impacta emocionalmente de forma positiva en detrimento de lo que nos provoca ruido mental.

Y aquí no queremos caer en la contradicción de silenciar lo «malo» para solo dar cabida a lo «bueno». No. No se trata de eso. El objetivo es acabar con los automatismos que nos enredan en conversaciones insustanciales con nosotros mismos. Puedes reflexionar sobre un evento triste, pero siempre desde un plano consciente y filtrado. Esa es la clave. Y esa es la actitud que sumará hacia el optimismo que persigues.

Practica la gratitud consciente

Reconocer los momentos buenos del día y agradecerlos de forma sincera, nos sitúa en una estado de optimismo muy beneficioso en nuestro propósito por alcanzar una mirada positiva en la vida.

Estamos convencidos de que en tu rutina existen muchos pequeños momentos que, por comunes, no reparas en su verdadero valor.

Por ello, es una fantástica práctica que, al final del día, dediques unos minutos para agradecer las cosas buenas que te han ocurrido. Cuando adquieres este hábito, comienzas a ser consciente de lo afortunado que eres en muchos planos de tu vida a los que antes no prestabas importancia. Y esta es, sin duda, una bella manera de acercarte al optimismo como forma de vida.

En su libro»La magia» la autora Rhonda Byrne recomienda la práctica de la gratitud como toda una filosofía de vida que nos acerca a la felicidad. En su obra, la escritora expone cómo algunos de sus alumnos llegan a un punto de entusiasmo con la vida en el que agradecen de forma automática hasta el aire que respiran. Con esto no queremos llevarte a una reflexión naif y poco rigurosa. Pero es bonito reparar en cómo algunas personas han logrado agradecer hasta los más pequeños milagros que nos ocurren sin darnos cuenta, como respirar, tener buena salud y estar en este mundo.

Elige a qué exponerte

En este punto vamos a ser nuevamente cautelosos para no llevarte a ideas que tengan más relación con el positivismo tóxico que con el pensamiento positivo en el que estamos profundizando.

Cuando hablamos de que elijas a qué exponerte, no nos referimos a que te inhibas y cierres los ojos a la realidad. La idea que te queremos transmitir es que tengas cautela y no te sobreexpongas al bombardeo de información negativa que habitualmente consumimos sin filtro en telenoticias y redes sociales.

Y la clave está, precisamente, en filtrar y ser consciente de a qué te expones y cómo te expones. Para muchas personas «cortar por lo sano» con noticieros y otras fuentes de información que sólo exponen catástrofes es algo positivo y su vida cambia a mejor cuando lo hacen. Sin embargo, hay otras personas que no quieren apartar la mirada de los hechos negativos del mundo, pero esta exposición les hace sufrir y arrastran como una pesada losa las emociones negativas que derivan de los hechos que consumen en los medios de comunicación.

Si te identificas con este grupo de personas que necesita estar informada de la realidad del mundo, incluida la cara amarga que nos muestran los medios de comunicación, es importante que te expongas a estos mensajes con cautela.

Quizás es bueno que limites tu exposición a estas noticias y, cuando lo hagas, que elijas el canal por el que las consumes. No es lo mismo leer una noticia que verla, oírla y sentirla del modo que promueve la televisión. Por ello, nuestro consejo es que elijas a qué y cómo exponerte, y si el impacto emocional negativo perdura en ti, te plantees suprimir el consumo de este tipo de información.

Practica la presencia consciente

Otro gran consejo para todo aquel que busca el pensamiento positivo como forma de vida es practicar la cualidad de vivir el momento presente con consciencia y plenitud.

Es propio de una mente negativa que siempre divague en proyecciones hacia un futuro que no ha ocurrido o un pasado que ya no se puede cambiar.

Vivir en el ahora, como proponen grandes pensadores contemporáneos como Eckhart Tolle, puede transformar tu vida.

Cuando vives cada momento con plena consciencia y dejas a tu mente descansar de esos viajes temporales que no paramos de imaginar, los resultados, tanto físicos como emocionales, se notan de una manera muy notoria.

Para llevar a cabo estas prácticas es muy recomendable iniciarse en el mindfulness o realizar las meditaciones que autores como el citado Eckhart Tolle, máximo exponente del «poder del ahora», proponen en sus canales digitales.

Solicita consejo profesional

Lo hemos mencionado con anterioridad. La ayuda de un psicólogo especializado en gestión emocional es una herramienta muy valiosa en estos casos.

Si quieres crecer en tu desarrollo personal y, además, hacerlo atendiendo de forma honesta a tu personalidad y circunstancias de vida, la ayuda de un profesional puede ser muy efectiva.

Con el consejo de un psicólogo puedes obtener un plan de acción especialmente adaptado a tus necesidades. Además, un terapeuta siempre atenderá a tu historia clínica con el objetivo de ofrecerte soluciones y una guía cognitivo-conductual especialmente adaptada a tu caso concreto.

maderas con letras que dicen transforma tu pensamiento

Conclusiones

El pensamiento positivo ha de ser una filosofía de vida marcada por la verdad y en la que todas nuestras emociones tengan presencia en nuestra vida con el equilibrio necesario para lograr la plenitud.

Quizás sea un buen momento para recordar la fantástica película de Pixar «Del revés». En este filme, la niña protagonista, Riley, logra la felicidad en un punto tan crítico como la adolescencia a través del equilibrio emocional.

En la película, cuando Riley intenta eliminar las emociones negativas, sufre un desajuste que deriva en consecuencias para nada deseables. Y es precisamente a través de dar cabida a todas las emociones, incluidas la tristeza y hasta cierto punto la ansiedad, cuando consigue ser feliz desde la verdad y la aceptación.

Por todo ello, te invitamos a que tú también hagas el necesario ejercicio de reflexión que te lleve a revisar tus emociones, regularlas, aceptarlas, y afrontar la vida desde ese punto de vista que nos acerca a la verdad y el respeto a nosotros mismos, con lo positivo y también lo negativo.

Se trata de aceptar lo negativo como parte del proceso, aprender de ello y situarnos en las diversas circunstancias de nuestra vida desde una actitud analítica que nos haga crecer emocionalmente.

Si, tras lo dicho, sientes que no sabes por dónde empezar este proceso, para algunos muy complejo, la ayuda de un terapeuta siempre es una fantástica herramienta.

Te deseamos lo mejor.

Este artículo tiene una finalidad informativa y divulgativa y en ningún caso sustituye el diagnóstico de un profesional de la salud mental. Siempre te recomendamos que pongas tu caso en manos de profesionales acreditados y verificados y que no inicies tratamientos sin la correspondiente supervisión profesional.

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